El 4 de septiembre estuvimos en Marcala, La Paz, acompañando la inauguración del primer Laboratorio de Café de Mujeres en Honduras.
La creación de este espacio representa una nueva oportunidad para que las mujeres vinculadas al café puedan acercarse aún más al análisis de calidad, fortalecer sus conocimientos y desarrollar capacidades que pueden aportar a su trabajo dentro de la cadena.
Conocer el café desde la calidad
Un laboratorio permite observar el café desde otra perspectiva. Analizar sus características, identificar aspectos que pueden mejorarse y comprender cómo las decisiones tomadas durante el proceso influyen en el resultado final.
Para las mujeres que producen y trabajan con café, tener acceso a este tipo de herramientas significa también contar con mayores posibilidades para aprender, experimentar y tomar decisiones con más información sobre su propio producto.
Mujeres presentes en toda la cadena
La participación de las mujeres en la caficultura se encuentra en diferentes etapas: desde el trabajo en finca y el beneficiado, hasta la transformación, catación, comercialización y gestión de los negocios relacionados con el café. Generar espacios especializados para su formación permite reconocer ese aporte y, al mismo tiempo, abrir nuevas posibilidades para que continúen desarrollándose dentro del sector.
La inauguración de este laboratorio marca un paso importante en esa dirección: más espacios para aprender sobre calidad, compartir conocimientos y fortalecer el trabajo que las mujeres ya realizan en la caficultura hondureña.