La cosecha 2025–2026 terminó siendo exigente y mostró claramente los retos que se repiten cada año. La temporada avanzó dentro de lo esperado en términos de recolección y calidad, aunque con presión constante en logística, coordinación y costos.
La falta de cortadores volvió a ser uno de los principales desafíos. Para cubrir toda el área productiva, fue necesario traer personal de otros departamentos de Honduras y también de Guatemala, como se hace tradicionalmente en estas temporadas.
La disponibilidad de mano de obra sigue siendo un factor que marca la temporada y obliga a ajustar la organización para que todo avance dentro del tiempo disponible.
La cosecha concentra gran parte de los gastos del año y esta temporada no fue la excepción.
Se asumieron inversiones en:
Pago de corte, considerando tanto personal local como externo.
Transporte del café desde los campos hasta los centros de beneficiado.
Insumos y materiales para el corte y la movilización del producto.
Coordinación logística del personal y equipos.
Todos estos gastos se realizan antes de vender el café, lo que genera presión financiera durante varias semanas. Manejar los recursos correctamente fue clave para que la cosecha se completara sin retrasos.
Después del corte, el trabajo continuó con las siguientes etapas:
Beneficiado: limpieza y preparación de los granos para secado.
Secado: controlando humedad y tiempos para evitar pérdida de calidad.
Clasificación por lotes: en CIHCAFE estamos implementando el manejo por microlotes, separando los granos según tamaño, color y características específicas. Esto permite cuidar mejor la calidad final, aunque a veces implica más trabajo y coordinación debido al tiempo que requiere procesar cada lote.
Evaluación de rendimiento y calidad: verificando cómo respondió la producción frente a los recursos invertidos y asegurando que cada microlote cumpla con los estándares deseados.
El enfoque en microlotes ayuda a mantener consistencia y a conocer mejor el perfil de taza, incluso si representa un esfuerzo adicional durante la temporada.
La cosecha 2025–2026 concluyó con rendimiento y calidad dentro de los parámetros esperados.
Fue exigente en logística, coordinación y costos, pero se completó según lo esperado.
Esta temporada reafirmó que el mayor reto no es solo producir café, sino mantener la operación funcionando correctamente, pese a limitaciones de mano de obra y recursos financieros. Todo el esfuerzo estuvo enfocado en sostener eficiencia, control y calidad, sin importar las dificultades que surgieron durante el proceso.